domingo, 2 de octubre de 2016

     A veces me resulta muy complicado hablar de mi vida, porque no sé exactamente lo que recuerdo y lo que es producto de mi imaginación. La verdad puede ser anodina y es por eso, que sin darme cuenta, la modifico o la exagero sobre todo con las cosas malas que me gustaría olvidar y les doy un toque de color, aunque en mi interior sean las más tristes. 

     Cuando escribo también sucede. Mi escritura es un conjunto de garabatos que ni yo misma logro descifrar. Dicen que escribir es como andar en bicicleta; no se olvida, aunque pasen años sin que uno practique. Trato de avanzar en orden cronológico desde mis primeros recuerdos, me voy por las ramas y no hay modo de volver a empezar. Mi memoria parece que se mueve en círculos, espirales y saltos de trapecista.

miércoles, 24 de agosto de 2016

    Eres mi primer y último pensamiento del día... Todos los problemas desaparecen cuando veo tu sonrisa y me estremezco cada vez que me miras. Cómo tu amor y tu lealtad me hacen sentirme mejor persona. Te quiero tanto que hasta tus imperfecciones me parecen un regalo... que me gustaría quedarme pegada a tu piel. Me gustaría hacerte saber el dolor físico que me produce tu ausencia y del lugar tan triste que sería la vida sin ti. Éso es amor.


     Ves el mundo de una forma distinta a cómo la mayoría de la gente puede ver las cosas. Tienes un don. El don de ver la belleza en cosas sencillas.

     En los momentos más duros, eres es mi refugio. Siempre estás junto a mí. Me haces sentir que luchar merece la pena y que cuando sonríes, todos los problemas desaparecen y sólo existes tú, que le da sentido a todo. Eres mi amigo, mi compañero, el amor de mi vida...




     Muchísimas felicidades al chico que tiene mi corazón y sobre todo, mi amor. Te quiero mucho.

martes, 17 de mayo de 2016

     Estoy enamorada de ti, con todas las palabras, porque estando contigo mis problemas y mis miedos desaparecen. Sé que estoy enamorada de ti, lo descifro cuando me pierdo como una tonta en tu sonrisa. No tenemos nada asegurado, pero entre tú y yo sabemos que en nuestros planes está crecer tanto física como emocionalmente juntos. Porque estoy segura de que cada día vamos mejorando juntos. 

     Y es que cuando uno está enamorado es poeta, porque esa persona te hace sacar lo mejor, te hace ser buena persona, te inspira a seguir adelante, y tú amor mío, eres esa persona que me ha cambiado la vida.

     Me enamoré de ti, sin explicación alguna, solo sucedió. Lo que me gustó de ti fue tu forma de ser o tu forma de pensar, quizá fueron tus ojos que expresan mucho con una sola mirada o tal vez la perseverancia que tienes para conseguir tus objetivos. Quizás lo que hizo que me enamorara de ti fue la manera en la que me besas, la forma en la que pones tu brazo sobre mi cintura cuando dormimos o  cómo me abrazas... Puede ser la manera tan tuya de decir mi nombre, no Paula como todo el mundo, para ti siempre seré Lala, tu Lala... 

     Nunca sabré exactamente qué fue lo que hizo que me enamorara de ti, puede que hayan sido los momentos y las experiencias que he pasado a tu lado, sin duda todas son únicas y especiales, sin planearlo, sin tener otras intenciones, porque las mejores historias son así, sin planearlas y nuestra historia es una de ellas.

     Lo más seguro es que todo esto es lo que ha hecho que me enamore todos los días de ti.

     Te quiero con toda mi alma, porque no sé hacer otra cosa más que quererte con todo mi ser.


Juan, eres el mejor.

sábado, 23 de abril de 2016

     Estoy enamorada de los atardeceres, de los días soleados, y de las noches calurosas, de los paisajes, de los libros, de los que huelen a nuevo y de los que tienen las hojas amarillas, del chocolate y de las galletas, de las fresas y las cerezas, de los días bochornosos de verano, de los ojos cafés, del café de la poesía. De los besos y los abrazos, de las películas y la manta, de las palabras bonitas y los viajes sin destino fijo.

lunes, 7 de marzo de 2016

Cosas negativas para transformarlas en positivas.

Cualquier cosa que te enfade, te está enseñando paciencia.
Cualquier persona que te abandona, te está enseñando cómo poner los pies en la tierra.
Cualquier cosa que te den, te está enseñando a perdonar y a tener compasión.
Cualquier cosa que tiene poder sobre ti, te está ayudando a obtener tu poder de regreso.
Cualquier cosa que odies, te está enseñando amor incondicional.
Cualquier cosa a la que le tengas miedo, te está enseñando valor para sobrepasar tu miedo.
Y cualquier cosa que no puedes controlar, te está enseñando a dejarlo ir.

 

domingo, 21 de febrero de 2016

     Sé que soy un desastre como mujer. No me arreglo para salir a caminar, no se me conquista con regalos caros, ni la que pinta su cara con capas y capas de maquillaje.

     Soy simple y a la vez complicada. A veces ni yo misma me entiendo y sé que eso puede llegar a sacar tanto de quicio a alguien, pero te pido que tengas paciencia.

     Soy de las que me gustan los regalos hechos a mano, soy de las que quiere detalles inesperados sin fechas indicadas, de las que les gustan que le besen en la frente y le digan "te quiero".

     Me gusta que me hagas sonreír cada día, me gusta que me arropes si tengo frío, me gusta que me demuestres que me quieres en vez de decírmelo tantas veces.

     Quiero que me agarres fuerte, pero no me sueltes.

     Repito que no soy la típica chica corriente y que eso supondrá que tendrás que dedicar mucho tiempo a conocerme a mí y a mi mundo propio. Pero creo que merece la pena.

     Soy una persona cariñosa, extrovertida aunque al principio sea bastante tímida, me gusta pasar tiempo a solas e intentar aprender a quererme a mí misma.

     Soy de las que cuido de la gente que me importa e incluso de las que no también. Me gusta dedicar tiempo a las personas de mi entorno, ser detallista, paciente con ellos, ser su confidente, saber escucharlos y apoyarlos.

     Soy un poco bipolar también, lo reconozco. Soy terca y muy orgullosa. Pero he aprendido que el orgullo lo pierdo por cualquiera que merezca la pena, solo tienes que saber hacerme ver y sentir que "mereces la pena".