lunes, 28 de julio de 2014

     Dicen que lo que uno desea demasiado nunca llega, y que cuanto más te preparas para algo más se aleja de ti. Esta teoría se aplica también en sentido inverso: si ruegas con todo tu corazón que algo no pase, puedes tener la certeza de que no tardará en pasar. Y de nada vale hacerse el listo fingiendo que se quiere algo que en realidad quieres evitar a toda costa. Lo mejor que se puede hacer es no pensar. Es una lástima que yo no lo consiga…

jueves, 24 de julio de 2014

    Todo tiene un sentido. Solo que a veces no encontramos las respuestas que buscamos, o no formulamos las preguntas adecuadas. Pero eso no significa que esas preguntas y respuestas no existan.

lunes, 21 de julio de 2014

    A veces odiamos lo que es diferente a nosotros. Pero muy a menudo se debe a que tenemos miedo de lo que no conocemos, de todo lo que es distinto. Y eso es porque, en el fondo tememos que nos guste.

jueves, 17 de julio de 2014

    Hay amistades hechas de risas o dolores compartidos; otras de horas de colegio; otras de juegos de juventud, salidas, cines u otras diversiones; otras de un momento vivido en coincidencia...; y luego están aquellas que nacen sin saber por qué... incluso de silencios comprendidos, o de simpatía mutua sin explicación.

lunes, 14 de julio de 2014

    ¿Sabes qué? Siempre vas a pensar lo peor de ti mismo, nunca vas a poder ver todas las cualidades que tienes... Porque lo esencial es invisible a los ojos.

jueves, 10 de julio de 2014

    Me pregunto si las estrellas se iluminan con el fin de que algún día, cada uno pueda encontrar la suya.


lunes, 7 de julio de 2014

    Soy de esas románticas que encuentran el amor en frases de libros, que van sin compañía al cine cuando hay películas francesas, que caminan por las calles poco transitadas para imaginar el pasado o imposibles; figuraos cuántas historias de amor empezaron en esos lugares, cuántas terminaron y cuándo comenzará la propia. Soy de esas románticas que disfrutan de la compañía de sus amigos sobre todo cuando se medita con el sabor de un buen café. Soy de esas románticas que les va mejor escribiendo sus sentimientos que expresándolos con caricias, que saben dónde escribir punto final y cuando es necesario continuar la historia.

jueves, 3 de julio de 2014

    Querer es tomar posesión de algo, de alguien. Es buscar en los demás eso que llena las espectativas personales de afecto, de compañía... Querer es hacer nuestro lo que no nos pertenece, es adueñarnos o desear algo para completarnos, porque en algún punto nos reconocemos carentes. Querer es esperar, es apegarse a las cosas y a las personas desde nuestras necesidades. Entonces, cuando no tenemos reciprocidad hay sufrimiento. Cuando el "bien" querido no nos corresponde, nos sentimos frustrados y decepcionados. Si quiero a alguien, tengo expectativas, espero algo. Si la otra persona no me da lo que espero, sufro. 

    El problema es que hay una mayor probabilidad de que la otra persona tenga otras motivaciones, pues todos somos muy diferentes. Cada persona es un universo. Amar es desear lo mejor para el otro, aún cuando tenga motivaciones muy distintas. Amar es permitir que seas feliz, aún cuando tu camino sea diferente al mío. Es un sentimiento desinteresado. Es darse por completo desde el corazón. 

    Por esto, el amor nunca será causa de sufrimiento. Cuando una persona dice que ha sufrido por amor, en realidad ha sufrido por querer, no por amar. Se sufre por apegos. Si realmente se ama, no se puede sufrir, ya que nada ha esperado del otro. Cuando amamos nos entregamos sin pedir nada a cambio, por el simple y puro placer de dar. 

    Pero es cierto también que esta entrega, este darse, desinteresado, solo se da con el conocimiento. Solo podemos amar lo que conocemos, porque amar implica tirarse al vacío, confiar la vida y el alma. Y el alma no se indemniza. Y conocerse es justamente saber de ti, de tus alegrías, de tu paz, pero también de tus enfados, de tus luchas, de tus errores... Porque el amor transciende el enfado, la lucha, el error y no es solo para momentos de alegría. Amar es la confianza plena de que pase lo que pase vas a estar, no porque me debas nada, no con posesión egoísta, sino estar, en silenciosa compañía. Amar es saber que no te cambia el tiempo, ni las tempestades, ni mis inviernos. Amar es darte un lugar en mi corazón para que te quedes como padre, madre, hermano, hijo, amigo y saber que en el tuyo hay un lugar para mí. Dar amor no agota el mundo, por el contrario, lo aumenta. La manera de devolver tanto amor, es abrir el corazón y dejarse amar.