martes, 20 de mayo de 2014

El hilo rojo.

    Otra de las leyendas sobre este hilo rojo cuenta que un emperador se enteró de que en su reino vivía una bruja muy poderosa, quien tenía la capacidad de poder ver el hilo rojo del destino y la mandó traer ante su presencia. Cuando la bruja llegó, el emperador le ordenó que buscara el otro extremo del hilo que llevaba atado al meñique y lo llevara ante la que sería su esposa. La bruja accedió a esta petición y empezó a seguir el hilo. 

    Esta búsqueda la llevó hasta un mercado, en donde una pobre campesina con un bebé en los brazos ofrecía sus productos. Al llegar hasta donde estaba esta campesina, se detuvo frente a ella y la invitó a ponerse de pie. Hizo que el joven emperador se acercara y le dijo: -Aquí termina tu hilo-, pero al escuchar esto el emperador enfureció, y empujó a la campesina que aún llevaba a su pequeña en brazos y la hizo caer, haciendo que la niña se hiciera una gran herida en la frente, ordenó a sus guardias que detuvieran a la bruja y le cortaran la cabeza. Años más tarde, llegó el momento en que este emperador debía casarse y su corte le recomendó que lo mejor era que desposara a la hija de un general muy poderoso. Éste aceptó y llegó el día de la boda. 

    En el momento de ver la cara de su esposa, la cual entró al templo con un precioso vestido y un velo que la cubría totalmente... Al levantárselo, vio que ese hermoso rostro tenía una cicatriz muy peculiar en la frente.

     Una cicatriz que él mismo había provocado al no ver el destino que había pasado frente a él. También nos muestra que no podemos escapar de la persona que nació para amarnos.



Un hilo rojo invisible conecta a aquellos que están destinados a encontrarse, sin importar tiempo, lugar o circunstancias. El hilo rojo se puede estirar, contraer o enredar, pero jamás romper. 


  

No hay comentarios: