martes, 2 de julio de 2013

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    ¿Alguna vez os ha pasado que ayudáis a una persona a ser feliz, a animarla, a hacerle olvidar todo lo malo que ha vivido y que te lo agradece, pero después ya no quiere saber nada de vosotros? Pues eso me pasa. Lo pasa mal, tú estás en todo momento animando a esa persona, a decirle todo lo que vale, a hacerle sonreír... ¿Y después? Después conoce a otra gente, y se olvida de que existes, de que te sigues preocupando por él o ella. Me parece muy injusto, que trates mejor a personas que acabas de conocer a otras que conoces de hace ya más tiempo. Y quieres gritarle: "Eh! Estoy aquí, ¿te acuerdas de mí?". Pero no, es como si esa persona no lo oyese. 
    Esa persona nunca se dará cuenta, ni nunca leerá esto, ni sabrá que siempre querrás verla feliz.

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